Las flores y las frutas cuidan la salud de tu piel

Las flores, lo mismo que las frutas, son la esencia de los perfumes y de muchos productos cosméticos. No sólo tienen el poder de cuidar la belleza o de despertar los sentidos con sus fragancias, también aportan numerosos beneficios a nuestra salud gracias a sus propiedades terapéuticas naturales: efectos antioxidantes, antiaging o exfoliantes, vitaminas y ácidos grasos, hidratación extra, relajación, tonificación, regeneración celular… son sólo algunos de los efectos beneficiosos que ciertas flores y frutas regalan a tu piel.

 

Para que nos cuente un poco más, nadie mejor que Perseida Belleza, que acaba de presentar dos colecciones de perfumes y bálsamos combinando más de cuarenta frutas y flores diferentes.Propiedades cosméticas de las frutas

Entre las frutas destaca, por ejemplo, el melocotón, un gran exfoliante que contiene un alto nivel de vitamina C, que mejora la textura de la piel, ayuda a reducir las arrugas y combate el daño causado por agentes externos. El limón, además de su aroma refrescante, es la fruta astringente por excelencia: aclara las manchas solares de la piel, absorbe los excesos de grasa, es un magnífico exfoliante y combate el acné. La bergamota (un cruce entre limón y naranja procedente de la región italiana de Bérgamo) tiene propiedades refrescantes, suavizantes y vigorizantes para la piel; de hecho, es el complemento ideal para un baño vigorizante, cuando necesitamos elevar el ánimo.

La naranja es también fantástica para la piel: ayuda a mantenerla tersa, elástica y luminosa; y además de su gran cantidad de vitamina C, contiene betacaroteno, una importante fuente de vitamina A con propiedades antioxidantes y esencial para el crecimiento, el sistema inmunológico y la vista. La mandarina es relajante, calmante, tonificante y mejora la circulación. Los frutos rojos, como el arándano, son el mejor protector de la piel, combaten el daño oxidativo que provocan el sol y otros agentes externos (manchas, impurezas). Las semillas de frambuesa son una gran exfoliante y ayudan en el proceso de renovación celular, mejorando la textura de la piel.

También los frutos secos son beneficiosos para tu piel, como el aceite de almendras dulces, que tiene propiedades anti-inflamatorias y altamente hidratantes; o el extracto de castaño de Indias, rico en ácidos grasos y vitaminas, con propiedades hidratantes, antioxidantes, revitalizantes y activadoras de la circulación. Y hortalizas como la zanahoria verde, una importante fuente de betacaroteno, rica en vitamina A, que ayuda a regenerar la epidermis, aporta luminosidad a la piel y retarda los efectos del envejecimiento.

Propiedades cosméticas de las flores

Entre las flores más saludables para tu piel se encuentra el jazmín, que además de ofrecernos una fragancia sensual y seductora se usa para combatir el acné, suavizar la piel y mejorar el estado de las cicatrices. Los extractos vegetales de la peonía, símbolo de belleza y salud en la cultura asiática, tienen un alto poder antioxidante, previenen infecciones y tienen propiedades calmantes, antiinflamatorias y regeneradoras. Las flores blancas, como la gardenia o la camelia, además de su aroma y la belleza de sus flores, tienen propiedades hidratantes y nutritivas, tonifican la piel y relajan la mente, y además contienen vitaminas y aceites esenciales que mejoran el aspecto de la piel y ayudan a equilibrar el PH.

 

 

 

La rosa es otra flor imprescindible, por su aroma, que combate el estrés y la ansiedad, y también por sus propiedades antioxidantes y sus virtudes antiinflamatorias, nutritivas y rejuvenecedoras. El aceite de sándalo es ideal para problemas cutáneos y en forma de incienso es un magnífico relajante, muy popular en aromaterapia. La vainilla puede presumir de sus efectos antiinflamatorios, anticancerígenos, antioxidantes y exfoliantes, es un potente protector de la piel y ayuda a calmar las irritaciones.

La flor de loto, un gran descubrimiento cosmético originario de Asia, ayuda a retardar el envejecimiento de la piel y reduce las inflamaciones; y sus sales y aceites esenciales tienen un efecto calmante y descongestivo en la piel. Otra flor procedente de la tradición milenaria oriental es el ylang ylang, cuyas propiedades relajantes y estimulantes se utilizan para calmar la ansiedad, descansar por la noche y tratar la depresión; tiene también propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y reafirmantes, y se utiliza para equilibrar la piel grasa, suavizar las arrugas y estimular el crecimiento de nuevas células.

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.